DIALOGO Y ARGUMETACIÓN
El dialogo filosofico es un encuntro entre personas que no buscan ni confrotan sus opiniones como sucede en el debate.
El dialogo es una forma oral o escrita en la que se comunican dos o más personas en un intercambio de información. También se usa como la tipología textual en la lingüística y en la literatura cuando aparecen dos o más personajes al usar el discurso diegético.
Un diálogo puede consistir desde una amable conversación hasta una acalorada discusión sostenida entre los interlocutores; empleado en géneros literarios como la novela, el cuento, la fábula, el teatro o la poesía. En una obra literaria, un buen diálogo permite definir el carácter de los personajes: la palabra revela intenciones y estados de ánimo, en definitiva, lo que no se puede ver, por consiguiente en ello radica su importancia. Esta modalidad exige un gran esfuerzo de creación, ya que obliga a penetrar en el pensamiento del personaje, como en el caso de Edipo rey de Sófocles.
Se han elaborados prguntas qu ayudan a convertir una conversación en un diálogo filosófico como:
¨Podemos tener un argumnto que tenga enunciados falsos y no por eso sea válido o tener un argumento que todos sus enunciados sean verdaderos y no sea válido¨.
Un argumento es la relación coherentes entre la premisas y las conclusiones,basado en un razonamiento que se emplea para demostrar una proposicion o para convercer a otro de aquello que se afirma o se niega.
Es importante argumentar para poder explicar y defender nuestras propias conclusiones o razones de algún hecho o acontecimiento.
EJEMPLO:
Un perro estaba encerrado en los establos,y, sin embargo,aunque alguien había estado ahí y había sacado un caballo, no había ladrado.
PREMISA:
El perro no ladro al visitante porque era conocido.
CONCLUSION:
EL perro no ladro al visitante porque era conocido.
Un perro estaba encerrado en los establos,y, sin embargo,aunque alguien había estado ahí y había sacado un caballo, no había ladrado.
PREMISA:
El perro no ladro al visitante porque era conocido.
CONCLUSION:
EL perro no ladro al visitante porque era conocido.